Queridos niños:
Hace días que no os escribo. Supongo que cuando veáis la
fecha sabréis por qué…estamos en fechas de exámenes… los resultados serán
quienes juzguen nuestro trabajo, porque al final esa es la realidad, somos
juzgados por lo que vuestros tutores y profesores del colegio decidan poner en
las notas.
Hoy es de esos días que me he cuestionado un poco de todo.
Pasan los años y las circunstancian no cambian. Me cuesta más enderezar a
vuestros padres que a vosotros mismos. Bromeo continuamente diciendo que me llamo
Mercedes y no Milagros…porque algunos piensan que solo por estar en la
asociación…daréis resultados. Y nuestro trabajo se queda corto. Qué fácil es
decir “pues si va cuatro horas todos los días cómo puede traer tantos suspensos…”
y ahora analizas la situación y resulta… que tres días a la semana, de esas 4
horas, una entrenas fútbol. O dos días en semana dais baile, o estás en
balonmano, o acudes a catequesis…. Todos
los días estás en los 30 minutos de descanso que damos entre las 5:50 y 6:10
que se convierte siempre en 6:20 o más. Casualmente varios días llegas tarde
porque tu madre…tu padre…el dentista…o te has quedado dormido un rato…los
viernes sueles no venir porque apenas traes deberes (sabes que es mentira) y
convences a tu madre para que te deje faltar y estudiar el fin de semana en
casa (otra gran mentira). Al final resulta que estudias cada día una media de
2h y 30 minutos, de los cuales, 2 horas te lo pasas haciendo deberes o
recibiendo la clase de refuerzo en matemáticas, inglés o lengua… y 30 minutos
para estudiar el resto de asignaturas ¿eso como se logra? Simplemente no se
logra. Si no se estudia a diario pasa lo que está ocurriendo ahora… os hemos
estado planificando, llamando a vuestros padres para decirles que no estabais
estudiando al día… pero nada, a veces ni nos han respondido. Y ahora que se
aproxima los exámenes y que todos le veis la oreja al lobo…todos buscáis
atención personalizada, los padres exigen resultados y los profesores no
entienden cómo podéis sacar esos resultados si vais a una “academia” todos los
días 4 horas.
Hoy es de esos días que no se qué es lo que hago bien ni
mal. No sé si lo correcto es echaros a unos pocos que apenas mostráis interés
en evolucionar…o seguir luchando y dando la cara, aunque vuestros tutores y
padres critiquen cruelmente nuestro trabajo. Ellos no saben que raro es el día
que me acueste antes de las 2 pensando en cómo ayudaros para mejorar…ellos no
valoran las horas y horas que perdemos en nuestro tiempo para resumiros o
ayudaros en vuestros trabajos escolares. Ellos no comprenden que si el estudio
no se refuerza en casa…rara vez dará resultados. Porque sabéis que hay que
seguir estudiando en la casa. O quedaros
con nosotros hasta que os lo sepáis. Que sería otra opción y no la de iros nada
más que llega la hora.
Hoy es de esos días que lloro de impotencia. Porque no sé si
es correcto o no lo que hago. Porque mi mayor logro son vuestros resultados y
si no llegan… me siento mal, impotente, decepcionada…porque no hay precio para
pagar este trabajo. Imposible. No hay dinero para pagar los “marrones” que me como
con vosotros, vuestros padres, profesores y tutores. Aquí la moneda de cambio
es veros evolucionar, sentir que os dais cuenta que esto funciona. Que los
resultados llegan, que las notas son justas al trabajo que hacéis… que soñáis
con la opción de cambiar el mundo, porque el cambio es posible. Pero si no
aprecio eso… ¿qué estoy haciendo?
Ojalá pronto pueda cambiar este pellizco que siento en el
estómago por mariposas de felicidad… porque lo mismo son nervios del momento y
lo que tengo es que seguir y dejar pasar el tiempo…
Sabéis que siempre, a pesar de todo, podréis contar conmigo.
Siempre, Nena.













