jueves, 5 de junio de 2014

Decisiones injustas...



Hay maestros-profesores que saben que tienen la sartén por el mango. Algunos se levantan todas las mañanas cansados de los niños que tutelan en los colegios. Van desganados y resoplando porque aún quedan veinte días para aguantarlos.
Siempre he creído que la educación comienza en la casa…pero el profesor es el complemento ideal (educador)  para colaborar con esa educación del niño y en algunos casos, se convierten en un eslabón principal.
Pero no viene siendo el caso el tema de hoy. Tengo un alumno de quinto de primeria que lleva dos años siendo acosado en su colegio por un compañero. Hace unos meses, ejercimos la denuncia pertinente al inspector de la zona, porque en el colegio no se ponía remedio a la situación y el alumno se estaba perdiendo. No quería ir al colegio, todos los días estaba enfermo y se escondía en la biblioteca del colegio para que no le pegaran. Estudiaba horas y no rendía. Sus notas eran muy flojas y con muchas posibilidades de perder el curso.
Cuando empecé con él me di cuenta que además del problema que arrastraba en el colegio, tenía un déficit de atención muy resaltado. No era capaz de permanecer sentado 5 minutos seguidos y ni mucho menos terminar un simple ejercicio sin haber realizado veinte paradas antes.
Empezaron a  trabajar las psicólogas con él en Navidades, cuando sorpresivamente y con mucho esfuerzo, solo traía suspenso Conocimiento, ya que la media no le daba a pesar de haber aprobado 3 de los 5 exámenes realizados.
En el segundo trimestre ocurrió lo mismo, trajo Conocimiento suspenso porque había aprobado tres exámenes y suspendido 2.
La madre acudió al colegio en varias ocasiones. Los dos temas suspensos en el segundo trimestre eran con un 4 y los tres aprobados entre el 6 y el 7. El alumno se había esforzado mucho y el suspenso lo hundió.
Ahora en el tercer trimestre, de los cuatro temas que le han entrado, ha aprobado los 4. Dos de ellos con 7 para arriba, uno con 8 y algo y otro con un 5. La sorpresa llega cuando el alumno viene diciendo que la profesora le ha dicho que lleva Conocimiento para el curso siguiente. Al escribirle una nota para preguntar el por qué del suspenso… su respuesta ha sido que la asignatura es continua y que no puede cambiar las notas del los anteriores trimestres. Un alumno de 5º con 14 temas, aprobados 10 y suspensos 4 y con una mejora muy notoria durante el curso no merece aprobar porque no sé qué norma se ha sacado de la manga.
Le escribí una carta a la profesora pidiéndole, ya que no me quería atender, que me explicara cómo es eso de continua y que no se pueda cambiar las notas del trimestre. El alumno me asegura que la leyó y le entrego el cuaderno sin más. Ni firma de haberla leído, ni contestación.  Tengo 6 alumnos en 5º de otros colegios y todos han podido hacer recuperaciones para pasar a 6º limpios…pero además, haciendo la media, de justicia, el alumno está aprobado.
Con esta profesora en concreto, yo me pregunto ¿qué gana haciendo eso con el alumno? Ella sabe de sobra que este niño ha sufrido lo indescriptible en el colegio. Que desde hace un par de meses vuelve a ir sin miedo, sonríe e incluso juega en el patio cuando antes se escondía en la biblioteca. Un alumno que ha fortalecido y crecido, que empieza a ver resultados a su esfuerzo diario, porque no solo está en el colegio todos los días, sino que cada día acude a mi asociación para estar entre 3 y 4 horas allí, estudiando o aprendiendo con las psicólogas a concentrarse y permanecer sentado el mayor tiempo posible. Uno niño que llegó vencido y que ha ganado… porque sus notas han subido al bien y notable en todas las asignaturas… pero que su profesora se ha empeñado en hundirle cargándose el Conocimiento.

Ya tuvimos que ir una vez al edificio correspondiente para denunciar el caso, ya tiene plaza en otro colegio porque a pesar de todo, el compañero le sigue buscando y tememos que terminen enganchados en las manos, pero volveré a ir a exponer lo ocurrido con la asignatura. Sé que no me harán caso. Pero hay que ir y actuar. Hay que denunciar estas injusticias que hacen que los jóvenes de hoy en día no quieran estudiar.  Porque esta mujer que dormirá tranquila cada noche, no sabe que detrás de ese suspenso que ella ha decido poner porque sí, hay horas y más horas de llanto, hay domingos sin salir (a pesar de tener solo 10 años) hay entrenamientos de balonmano perdido (su pasión), hay tardes enteras sentado con un voluntario, con las psicólogas, conmigo, su madre o con Adrián, compañero un año mayor que él y de otro colegio que se propuso ayudarle a que nadie más se metiera con él. Esa profesora creo que olvidó su verdadero deber en un colegio, que no es otro que el de ayudar, formar y educar  a los jóvenes y hacer que cumplan sus sueños. 

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